El Real Decreto 1566/1999 regula en España la obligatoriedad de disponer de consejero de seguridad. Cualquier empresa cuya actividad comporte el transporte de mercancías peligrosas por carretera, o las operaciones de embalaje, carga, llenado o descarga relacionadas con estos transportes, debe designar a uno o a varios consejeros de seguridad para el transporte de mercancías peligrosas, encargados de ayudar en la prevención de riesgos para las personas, los bienes o el medio ambiente, inherentes a estas actividades. La condición es que se superen las cantidades límite de la subsección 1.1.3.6 del ADR.

Las empresas deberán comunicar tanto al Ministerio de Fomento como a la comunidad autónoma donde radique el domicilio social de la empresa quién es su consejero de seguridad, así como las posteriores modificaciones que se produzcan. Deberán verificar que las personas designadas como consejeros reúnan los requisitos exigidos en el Real Decreto 1566/1999, facilitando los medios precisos para que el consejero pueda desarrollar sus actividades.

Podrán ejercer las funciones de consejero de seguridad, siempre que hayan superado previamente un examen sobre las obligaciones que le corresponden, y sobre las materias recogidas en el anexo del Real Decreto 1566/1999:

1. El titular o el director de la empresa.

2. Los miembros del personal de la empresa designados por el titular o el director de aquélla.

3. Las personas no pertenecientes a la empresa o dependientes de entidades, empresas o instituciones públicas o privadas, que estén unidas a la empresa por una relación contractual, convenio o cualquier otra fórmula de colaboración para desarrollar dichas actividades.

En la orden FOM/605/2004, de 27 de febrero de 2004, se regulan las modalidades de exámenes, contenido de los mismos, certificados y contenido de las pruebas para la renovación de los certificados (cada cinco años).